Compañeras, compañeros,
Entramos en septiembre y, tras un verano en el que la OPA hostil ha copado todos los titulares financieros, nos encontramos en la antesala de la tormenta perfecta. Mientras en los medios se habla de sinergias, valor para el accionista y movimientos estratégicos, en las oficinas y departamentos la conversación es otra: se habla de ansiedad, de incertidumbre y de la carga de trabajo que está a punto de desatarse. En las próximas semanas se abrirá el periodo de adhesión para los accionistas del Sabadell y, con ello, comenzará un periodo que se anticipa absolutamente demencial para toda la plantilla de BBVA.