Hoy en día nadie cuestiona que la Conciliación de la vida familiar y laboral es un aspecto de suma impor- tancia en la valoración personal de cualquier trabajo.
Tenemos como sociedad una Ley de Igualdad y Conciliación que, no siendo precisamente una de las más avanzadas de la UE, representó en su momento un importante salto en la calidad de vida laboral, al menos en cuanto a su marco teórico.
