El próximo 13 de febrero los trabajadores del sector de banca estamos convocados a las urnas para elegir quienes van a representarnos durante los próximos 4 años.
Este proceso ha venido a coincidir parcialmente en el tiempo con los despidos colectivos que nos afectan por la fuerza en el grupo WiZink. Dado que en su momento la empresa se negó a la petición de CGT de paralizar el ERE hasta que finalizase el proceso electoral, y que ha interferido en el mismo con los despidos selectivos que pretende, podemos considerar que la empresa ya ha “votado” anticipadamente, pues ha decido quien se queda y puede participar en el proceso electoral, y quién no.
Las últimas reuniones de la pasada semana en los ERE’s de WiZinkBank y de WiZinkGestión han supuesto un nuevo peldaño que acerca a la Empresa a conseguir formalmente sus objetivos. En esas reuniones la empresa apenas atiende ya a las circunstancias que implica un ERE, sino que se centra en ofertar y responder a las contraofertas que le realizan desde otros sindicatos para causar baja en la empresa. No atiende por tanto, a aspectos tan importantes, como son las personas que no se deberían ver alcanzadas por el ERE según los criterios ella misma ha impuesto, ni tampoco a clarificar la obligatoriedad que supondrá lo negociado para los afectados por el ERE.