Hoy 28-O tras la segunda reunión del ERE, desde CGT hemos dejado constancia de nuestro rotundo rechazo a este proceso iniciado por la empresa, dejando de manifiesto una vez más, la poca moral y sensibilidad de Indra hacia su plantilla: en medio de una pandemia mundial, solo piensen una vez más en el beneficio de unos pocos, sin tener en cuenta la situación que se está viviendo en estos momentos tan difíciles. El pago a los esfuerzos realizados es un Expediente de Regulación de Empleo (ERE). Una vez más los más débiles volveremos a pagar las consecuencias; en lugar de apoyar y ayudar, Indra vuelve a dar un palo a su principal activo.