La entidad prescindirá de más del 15% del personal dentro de un drástico recorte de gastos aún por definir
El Banco Popular prepara un “drastico recorte de gastos”, como advirtieron en el proceso de ampliación de capital de hace unas semanas, y que incluiría un ajuste de plantilla que afectará a alrededor de 2.500 empleados, frente a una plantilla de 15.000 personas, si bien el plan está en estudio y no se han cerrado las cifras, según apuntan fuentes financieras. El banco también estudia el cierres de unas 300 oficinas frente a una red de 1.946 sucursales actuales, entre España y Portugal.