Da prioridad máxima a recuperar negocio y dejará los ajustes a la espera de que se integren los bancos
El Banco Santander no tiene intención, por ahora, de tocar ni la red ni la plantilla de las oficinas del Popular. Por lo menos, hasta finales del 2018 o inicios del 2019. Es un ajuste que necesariamente se tendrá que ejecutar por el solapamiento de las dos entidades; en Galicia, el Pastor -la marca del Popular en Galicia, tremendamente asentada como segunda institución financiera de la comunidad- y el Santander son competidores en unos 110 concellos. Entre ambos suman unos 2.000 empleados que desde el 7 de junio, cuando se produjo la compra, están pendientes de su futuro.