A pocos días de iniciado el proceso de adscripción “voluntaria” al ERE la dirección de la empresa empieza a interpretar a su manera (como siempre) dicha voluntariedad. No les basta con la presión para el logro de objetivos inalcanzables y las pésimas condiciones en el trabajo que ya tiene la plantilla banco sabadell en los últimos años, no les basta con la desautorización de horas extraordinarias que se realizan de facto y no se compensan, no les basta con obligar a una plantilla cada vez más extenuada a atender colas interminables de una clientela indignada por la pésima atención de los últimos tiempos debido a los cierres de oficina y a una digitalización forzada…