El secretario general de la Confederación General del Trabajo denuncia que las medidas tomadas hasta ahora repercuten en el bolsillo de la clase trabajadora y reclama una renta básica como solución inmediata a la crisis abierta por el coronavirus.
El secretario general de la Confederación General del Trabajo denuncia que las medidas tomadas hasta ahora repercuten en el bolsillo de la clase trabajadora y reclama una renta básica como solución inmediata a la crisis abierta por el coronavirus.
Compañerxs
En el momento en el que se envía este comunicado el país se encuentra en estado de alarma. Esto significa que hay personas trabajadoras que realizan su labor dándolo todo en primera línea para que todo el mundo pueda seguir disfrutando de unas buenas condiciones de vida donde no faltan suministros de primera necesidad y la salud sigue siendo atendida, insisto, por personas trabajadoras, de la mejor manera posible.
De forma incomprensible, los hechos nos demuestran que la salud de las personas trabajadoras se ha situado en un segundo plano desde el inicio de esta crisis. Han primado, una vez más, los intereses empresariales; es decir, los intereses de aquellos que pagan menos impuestos, ya que dos de cada tres euros recaudados provienen de la clase trabajadora, mientras que solo uno proviene de las empresas.
El Ejecutivo también ha aprobado una medida para que se mantengan vigentes los contratos temporales hasta que concluya la crisis sanitaria
Control de cada ERTE: si hay fraude, «las empresas devolverán hasta el último céntimo recibido, incluida la prestación de desempleo de las trabajadoras»
El virus Covid-19 ya ha acabado con la vida de 1350 personas (datos del sábado 21) en nuestro país. Mientras tanto, los datos de Italia, donde ya se superan los 4000 fallecimientos, y que en la jornada del día 19 tuvo que asistir a su momento más dramático (más de 600 fallecimientos por coronavirus en un solo día) nos alertan de que podemos sufrir una situación similar, o incluso peor, si no se adoptan medidas más contundentes con carácter inmediato para paralizar los contagios por parte de las instituciones.
Resumimos a continuación las medidas aprobadas por el Gobierno y que dan respuesta a varias situaciones que puedan darse por la crisis del Coronavirus que iremos actualizando. Igualmente, exponemos la situación “legal” pero también nuestra opinión al respecto de las mismas, ya que entendemos que esta crisis no puede ser una excusa para que otra vez los de siempre carguen sobre los hombros de la clase trabajadora las consecuencias de la misma.
CGT exige al Gobierno que las medidas en materia laboral en la crisis del “coronavirus” no repercutan negativamente sobre la clase trabajadora
CGT exige al Ejecutivo de Sánchez e Iglesias que las medidas para paliar los efectos del “coronavirus” no se traduzcan en despidos, suspensiones temporales de empleo o reducciones de jornadas
La Seguridad Social ha emitido un criterio para que a los trabajadores que estén en aislamiento preventivo hasta ver si tienen el coronavirus se les considere en ese tiempo de baja por enfermedad común.
La baja por enfermedad común se cobra a partir del cuarto día, a no ser que el convenio al que se acoja el trabajador mejore esta cobertura.
Acabar con los falsos autónomos, la eliminación del artículo 52D del ET, adecuar el SMI a las recomendaciones de la Carta Social Europea, eliminación de las subcontratas o un mayor control sobre las ETT son, entre otras, las exigencias más urgentes que los anarcosindicalistas han planteado a Yolanda Díaz, ministra de Trabajo y Economía Social, y a Joaquín Pérez Rey, Secretario de Estado.
Se pretende establecer unas normas que recojan las particularidades en cuanto al tiempo de presencia de los empleados o los horarios de entrada y salida
La directora general de Diálogo Social y Bienestar Laboral, Manuela Marín, recomendó este domingo que el control horario a trabajadores, obligatorio desde la entrada en vigor del Decreto Ley 8/2019 de 8 de marzo, se regule a través de los convenios colectivos. La intención es que estas normas recojan de la manera más exacta posible las particularidades en cuanto al tiempo de presencia de los empleados o los horarios de entrada y salida, y de esta manera se facilite la labor posterior de los inspectores de Trabajo.