El pasado miércoles día 28 de junio y tras casi 30 años de militancia nos ha dejado una de esas personas que dejan huella, una compañera, una amiga… Goska.
La cruel enfermedad que la humilló, que la impidió poder comunicarse a quien se comunicaba con fluidez en tres idiomas, no pudo borrar su sonrisa, su amor por la vida que demostraba cuidando con cariño las plantas que dulcificaban los locales del Sindicato de Banca Madrid, sus plantas; fue una persona positiva hasta las puertas de la muerte.
