Madrid, 30 ago (EFE).- La decisión de teletrabajar, además de voluntaria, será también reversible tanto para la empresa como para la persona trabajadora, aunque la futura ley no desarrollará el ejercicio de la reversibilidad y dejará su regulación casi enteramente a la negociación colectiva.
Teletrabajo
Reincorporación a la oficina a partir del 1 de septiembre
La empresa ha decidido que la primera fase de la reincorporación al trabajo presencial, es decir, de la vuelta a los centros de trabajo de Atos, sea el próximo 1 de Septiembre.
Ya han empezado a enviar los emails a las personas afectadas, por lo que muchos, o hemos recibido o recibiremos el emails correspondientes.
La ley del teletrabajo avanza con el visto bueno de los empresarios: no pagarán todos los gastos de la actividad
La última versión del anteproyecto elimina referencias a los «gastos indirectos» y deja en manos de los convenios su compensación
Las empresas no tendrán que asumir todos los gastos del trabajo a distancia, como recogía el primer borrador del anteproyecto de ley que lo regulará. La última versión del texto, a la que ha accedido elDiario.es, elimina cualquier referencia a los «gastos indirectos» y deja en manos de los convenios su compensación. La primera versión, que publicaron los medios a finales de junio, decía que las empresas tenían que pagar todos los gastos (directos e indirectos) consecuencia de la actividad. Consideraba como indirecto «la parte proporcional de los gastos de uso y consumo en que incurriera la persona trabajadora o de cualquier otro que pudiera tener como consecuencia del trabajo».
Nueva Ley del Teletrabajo — Cambios que prepara el Gobierno
La nueva Ley del teletrabajo, explicada: todos los cambios que prepara el Gobierno para regular el trabajo a distancia
El confinamiento ha multiplicado por tres el número de empleados que trabaja a distancia, hasta el 30,2%, según datos de Eurofund. Para adaptarse a esta forma de trabajar, que con la pandemia ha superado su prueba de fuego, el Ministerio de Trabajo prepara la nueva ‘Ley de Trabajo a Distancia’.
Los riesgos laborales, el acoso y la promoción interna se cuelan en la ley del teletrabajo
El anteproyecto toca puntos como los gastos indirectos o los roles de género
El anteproyecto de ley del teletrabajo que prepara el Gobierno, que ya ha sido enviado a los agentes sociales a fin de consensuar un texto que más adelante debería aprobarse en el Congreso y el Senado, se articula sobre diferentes ejes como la voluntariedad, la libre elección del horario, la compensación de los gastos directos e indirectos y la desconexión digital. Todo, con el objetivo de regular una práctica que se ha convertido en cotidiana por el efecto de la crisis sanitaria y económica del coronavirus. El texto, además, recoge un amplio abanico de medidas y propuestas, en las que también se ahonda sobre otras problemáticas y peligros del trabajo a distancia, como son los riesgos laborales, el derecho a la intimidad, posibles detrimentos sobre la promoción interna y la progresión salarial o el fortalecimiento de los roles de género y de los cuidados.
Banca y sindicatos amplían hasta el 31 de octubre la negociación del convenio
Este martes 30 de junio terminaba el plazo para alcanzar un acuerdo, pero las posiciones encontradas y el parón por el estado de alarma obligan a retrasar las negociaciones.
No ha sido posible alcanzar un acuerdo. Sindicatos y la Asociación Española de Banca (AEB) han decidido prorrogar las negociaciones del convenio colectivo, cuyo plazo terminaba este martes 30 de junio, hasta el próximo 31 de octubre. El parón en las negociaciones durante la crisis del coronavirus y la falta de acuerdo en puntos clave del texto han sido determinantes para ello.
Las empresas deberán asumir todos los gastos que conlleve el teletrabajo
El proyecto de ley de Trabajo no detalla el mecanismo con el que deberán cuantificarse esos gastos ni la forma de compensación y emplaza a fijarlo en el marco de la negociación del convenio colectivo o con acuerdo entre la empresa y los trabajadores
Telefónica sigue a ING y se lanza a regular gastos y horarios del teletrabajo
La teleco inicia conversaciones con la plantilla para fijar unas nuevas reglas ante la expansión de esta modalidad por las restricciones de la Covid.
El teletrabajo ha venido para quedarse. Y las grandes compañías cotizadas en España quieren poner reglas claras para instaurarlo en el día a día de sus plantillas. Telefónica cuenta con más de 22.000 empleados en las principales filiales con las que opera en el país. Y el plan pasa por que una inmensa mayoría siga trabajando desde sus casas al menos hasta final de año. Por ello, la cúpula, liderada por Emilio Gayo, quiere tomar la delantera y ansía tener un pacto con los sindicatos mayoritarios para una nueva regulación de los horarios y sus restricciones, de los nuevos procesos y de los costes que debe cubrir la compañía en esta forma de organización. Por ello, tras su insistencia, en los próximos días se iniciarán los primeros contactos con los representantes.
Teletrabajo: no es oro todo lo que reluce
El teletrabajo que se viene desarrollando en las empresas desde que se decretó el Estado de Alarma ha de ser entendido como una medida de carácter preventivo. Su excepcionalidad, por tanto, se fundamenta en la necesidad de tomar medidas de carácter colectivo para impedir la propagación del virus, y así se ha hecho constar en la normativa promulgada a tal efecto, ya que, aunque la legislación en materia de teletrabajo era bastante escasa en el tiempo anterior al estado de alarma, se han realizado modificaciones legales para fomentar su implantación, aligerar los plazos y, en buena medida, los propios requisitos a cumplir por parte de las empresas.
Los sindicatos piden a la banca una «regulación precisa» del teletrabajo en el convenio
Confían en retomar la negociación colectiva, que ya ha comenzado en las cajas de ahorro, durante la primera quincena de junio.
Diciembre de 2019. Tras duros meses de negociaciones, banca y sindicatos firmaban las condiciones del registro horario dentro de la negociación del convenio colectivo del sector. Unas conversaciones que quedaron ‘en cuarentena’ con el estallido de la crisis del coronavirus y que ahora obligan a incluir el teletrabajo o la digitalización como prioridad para el futuro de los empleados.