Desde la publicación en el Diario oficial de la UE de la Directiva 2014/65 de 15 de mayo de 2014 (MIFID II), se impone a las empresas de servicios de inversión que aseguren y demuestren ante las autoridades competentes, que sus empleados y empleadas disponen de los conocimientos y competencias necesarios para desempeñar dichas tareas.