La presencia de las «fuerzas de seguridad del estado» en Catalunya por el único hecho de querer ejercer su derecho a votar demuestra, con claridad, la actitud dictatorial de este mal-gobierno.
Las agresiones totalmente desproporcionadas que esas policías han efectuado contra la población demuestra con claridad su eterno papel represor al servicio de cualquier estado y pone gravemente en peligro la convivencia, la seguridad de las personas y las libertades básicas de todos y todas.