Los Derechos ni han sido, ni son, ni serán “donaciones” del poder. En lo laboral es evidente que hay una parte fuerte, la empresa y otra muy numerosa pero débil en su individualidad.
Los Derechos, las reivindicaciones, no se logran sólo por el hecho de considerarlas justas o adecuadas. El orden de prioridades no ya sólo de la Empresa, sino de las personas que gestionan sus órganos de poder, no es el mismo, generalmente, que el de los distintos colectivos profesionales que integramos esa Empresa.
Este proceso ha venido a coincidir parcialmente en el tiempo con los despidos colectivos que nos afectan por la fuerza en el grupo WiZink. Dado que en su momento la empresa se negó a la petición de CGT de paralizar el ERE hasta que finalizase el proceso electoral, y que ha interferido en el mismo con los despidos selectivos que pretende, podemos considerar que la empresa ya ha “votado” anticipadamente, pues ha decido quien se queda y puede participar en el proceso electoral, y quién no.