Denunciamos un acuerdo de despidos por vulneración de derechos fundamentales, que tiene tantas irregularidades que sorprende la normalidad con la que se ha actuado, tanto por parte de Avanade como por parte de la supuesta representación firmante, la cual no ostenta legitimación para ello.
Poner una demanda de este tipo para nosotros no es un plato de gusto, pero el origen de esto es la mala fe negociadora de la empresa, la complicidad de los firmantes y los distintos problemas que puede acarrear en el futuro si esto no se para ahora.