Las antiguas cajas de ahorros (CaixaBank, Bankia y los grupos más regionales) quieren controlar los gastos para ganar en eficiencia y rentabilidad, tal y como exigen los reguladores. La patronal del sector, CECA, ha planteado a los sindicatos que no habrá ninguna subida salarial a la plantilla por convenio colectivo al menos hasta 2022. Y que éste de producirse será de únicamente el 0,5% debido a la incertidumbre económica que ha dejado la pandemia del coronavirus.