Una parte de los sindicatos ha demandado al banco por aplicar un despido colectivo sin posibilidad de manifestarse y tras justificar el ajuste por una «causa ilícita»: la sentencia por usura en las revolving.
El Tribunal Supremo respalda la legalidad del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que WiZink ejecutó durante el verano de 2020. Apenas tres meses después de que se decretara el estado de alarma y se impusieran medidas de confinamiento a la población, la entidad anunció su intención de acometer un recorte de plantilla de casi el 10%. ¿El motivo? La falta de rentabilidad, sobre todo por el impacto en sus cuentas de una sentencia que precisamente emitió el Alto Tribunal en su contra: la del interés usurario en las tarjetas revolving.