Las prolongaciones de jornada encubiertas que se producen en banca, sin duda son el mayor problema que padecemos las y los trabajadores del sector. Su realización, debido a la falta de plantilla y la excesiva carga de trabajo que soportamos, repercute en nuestros salarios y cotizaciones a la S. Social, en nuestra salud, pone en peligro el sistema público de pensiones y destruye de forma continuada puestos de trabajo.