Este año, más que cualquier otro, las subidas 0% son un atentado contra los trabajadores.
Con un IPC que en breve superará el 10% y con unos beneficios netos en Tecnilógica generados con el trabajo de todos los trabajadores de unos 30 millones de euros, dejar que tu plantilla se empobrezca de esta manera, sin inmutarse, no solo se merece un reproche moral, debería ser delito y un reparto equitativo de una parte de los beneficios obligatorio. Los costes y el sacrificio que nos trae la inflación aún más acentuado por la guerra no puede recaer como siempre sobre las espaldas de los trabajadores.