Por desgracia, hay ocasiones en las que no nos gusta acertar. Y es que no es agrado de nadie el que vayamos advirtiendo en varios escritos lo que se nos avecinaba… y, al final, hemos acertado. Ya lo habían hecho anteriormente y, una vez más, ni cortos ni perezosos, tras casi dos años de perder el tiempo, en dos meses van y firman -según ellos- un gran Convenio de Banca.