Este 8 de Marzo nos gustaría no haberlo celebrado. Eso hubiera significado que la equidad habría dejado de ser una utopía y se habría convertido en una realidad para todas. Pero desgraciadamente NO es así.
Y es que la violencia, el cuidado de los niños y niñas, de los mayores, la crisis y la discriminación no afectan por igual a hombres y mujeres. Se pueden ver lentos avances pero cuando nuestros adolescentes, en un reciente estudio desvelan que el control y los celos son signos de amor, vemos que esos avances no son lentos, sino casi insignificantes.