Los sindicatos critican que la patronal “sigue exigiendo sacrificios” a pesar de la “responsabilidad” mostrada por los trabajadores.
Los bancos herederos de las cajas de ahorros han amortizado desde que en 2008 se inició la crisis 52.000 puestos de trabajo, correspondientes a un 40% de las plantillas, lo que ha situado al sector con el mismo volumen de empleo que en 1994. Sin embargo, cada trabajador gestiona cinco veces más recursos y cuatro veces más créditos que hace 20 años.